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¿Por qué apostar por la INCLUSIÓN?

La presencia de chicos con discapacidades en el aula es la garantía para los alumnos en general de aprender a valorar y reconocer la diversidad humana, así como a aceptar y lidiar con sus propias limitaciones. — Silvana Corso

https://www.facebook.com/TEDenEspanol

 

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DICCIONARIO LECTURA FÁCIL “online”

Este buscador de términos va dirigido a todas aquellas personas que, por dificultades de comprensión lectora, precisen de una definición en lectura fácil de palabras poco comunes o complejas. 

http://diccionariofacil.org

Plena Inclusión Madrid, la federación de organizaciones a favor de personas con discapacidad intelectual, presenta, el primer diccionario ‘online’ en español cuyos términos están definidos en lectura fácil para que sean más accesibles para este colectivo y otras personas con dificultades cognitivas.

El diccionario, elaborado con el apoyo de la Fundación Repsol y de la Fundación del Español Urgente, incorpora términos complejos, polisémicos o de uso poco frecuente para que personas con discapacidad intelectual, personas mayores, población con baja competencia lectora, o personas que vienen de fuera, cuenten con una herramienta de consulta que les ayude a comprender la información.

Cada término puede tener hasta un máximo de tres definiciones, y se incluyen ejemplos de uso, además de imágenes en algunos casos para reforzar su significado.

El presidente de Plena Inclusión Madrid, Mariano Casado, señaló que este diccionario pretende “sortear las barreras cognitivas con las que se encuentran las personas con discapacidad intelectual o de desarrollo”.

También indicó que se trata de un proceso “complejo” en el que han participado un adaptador, más de 70 personas con discapacidad intelectual y una lingüista que da su aprobación a las definiciones que se asignan a los términos.

Actualmente, el diccionario cuenta con 1.200 palabras de lectura fácil, pero se espera que siga creciendo “a través del trabajo de estas más de 70 personas y mediante el registro de aquellos términos que los usuarios consultan y cuya definición no está disponible”.

http://ecodiario.eleconomista.es/sociedad/noticias/8201287/03/17/Nace-el-primer-diccionario-en-espanol-de-lectura-facil.html#

diccionario-facil-espanol

Nos emocionamos

El 3 de Diciembre se conmemoraba el día internacional de las personas con “discapacidad” (una palabra que no me gusta especialmente).Y no me gusta, simplemente, porque todas las personas tenemos CAPACIDADES distintas!!!!

Pero el objetivo de las actividades que realizamos, ayer, en el CEIP Vales Villamarín (Betanzos) eran, precísamente, mostrar las distintas capacidades de los alumnos con diversidad funcional.

Una invitación que aceptamos gustósamente, por varios motivos:

  1. Se trata de un colegio (bien conocido por nosotros) por atender a la diversidad del alumnado y con profesionales muy comprometidos.
  2. Porque uno de los objetivos del aula LILA es realizar “actividades inclusivas” en varios colegios ordinarios y con alumnos de distintas edades.

Después de ofrecer diferentes alternativas (en esta primera visita) decidimos que los alumnos del aula LILA realizaran un taller de EDUCACIÓN EMOCIONAL, en que mostraríamos algunos de los recursos con los que trabajamos en el aula y técnicas para mejorar el control de nuestras emociones.

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En el siguiente enlace, podéis ver los recursos que utilizamos en el aula y el resumen de lo que pudimos trasladar a la actividad inclusiva:

https://atencionaladiversidadrql.wordpress.com/2016/11/07/proyecto-cuentame-el-enfado-y-la-ira/

enfado-vales-villamarin

Gracias al CEIP Vales Villamarín por la invitación y por ofrecernos la oportunidad de una continuidad, a lo largo del curso.

Soy SORDA y soy CIENTIFICA

Nadie creía que llegaría a la universidad porque soy sorda: ahora soy científica

Me llamo Cristina y soy sorda.

Es lo primero que digo cuando me presento, últimamente ante las miradas curiosas de alumnos a los que doy clases prácticas de Microbiología Médica. Les veo pensar en cómo lo voy a hacer. Veo las preguntas cruzar la cara de la gente oyente (“¿Sorda? Muy sorda no será. Pues parece normal”). Dejo que me vean los audífonos negros, porque es mi color favorito, y grandes porque la pérdida es severa, casi profunda. Les hablo con este acento raro que casi nadie sabe ubicar de dónde es realmente; siempre creen que es del sur, pero mezclado con acento del norte, lo que les desconcierta. Me expongo. Pero no les hablo de mí, sino de lo que la gente oyente necesita saber de las personas sordas.

No recuerdo haber oído nada antes de los seis años: puede que naciera así o puede que fuera perdiendo audición poco a poco. No se sabe. Esquivé varios diagnósticos que concluían que yo era muy distraída. Pasé por un psicólogo al que odié muchísimo por taparse la boca una y otra vez impidiendo así que le leyera los labios, algo que había aprendido a hacer cuando ponían sus caras ante la mía. Y así, de repente, sin saber qué estaba pasando -como me pasaban todas las cosas entonces, como cuando me cortaron mis cuatro pelos como un niño- me encontré visitando un internado donde vivían niños cableados. Recuerdo mi inquietud entonces.

En el internado (que era un colegio para sordos, pero entonces no lo sabía), entramos en una consulta médica. Así que era eso, no me iban a dejar allí, menos mal. Otra cabina blanca, otros cascos y a través de la ventanita, una mujer de bata blanca y con expresión cada vez más adusta. Salí de allí con unos audífonos color carne que hablaban de disimulo, enormes y feos. Salimos con el peso del diagnóstico y la incertidumbre de mis padres colgando de mis orejas. Ojalá ver el futuro a través de una bola de cristal.

Mucha gente oyente me dice que mis padres tomaron la decisión correcta al dejarme continuar en el colegio normal entre niños oyentes en vez de llevarme a un colegio de sordos. Siempre me sonrío y pienso que en realidad, ellos no sabían qué era lo correcto. Sé que muchos lo dicen porque les parezco oyente y creen que es lo deseable para cualquier persona sorda. Lo que no saben es que la mayoría de las personas sordas nacen en familias de oyentes y la habilidad que tienen con el lenguaje oral es una mezcla de la competencia del resto auditivo de la persona sorda y de la estimulación que recibe de su familia. Mi abuela materna era sorda, así que en mi familia estaban acostumbrados a vocalizar bien: el grado de entendimiento es tal que puedo conversar con ellos sin necesidad de audífonos.

No quiero ser fuente de inspiración para oyentes (suele ser un signo de bajas expectativas en las personas con discapacidad) y tampoco quiero ser un ejemplo para otras personas sordas que diariamente luchan contra el sistema educativo para conseguir tener intérpretes de Lengua de Signos en todas las horas lectivas. Mis padres apostaron más que decidieron, como imagino que hacen todos los padres de niños con diversidad: apostar teniendo fe en sus hijos. A pesar de que les recomendaron llevarme a un colegio especial porque si no, no podría seguir el ritmo y terminaría siendo analfabeta funcional. Así que no, no fue la decisión correcta, sino su fe en mí.

Viví los primeros pasos del esfuerzo integrador en los 80. Se basaba sobre todo en asimilarte como un oyente con ciertas dificultades, solucionadas de manera rudimentaria como ponerse en la primera fila de asientos y horas en clases de apoyo (que eran un cajón de sastre de niños con todo tipo de diversidades). Intentaron sin mucho éxito corregir mi defecto de dicción con las eses (que perdura) y reforzar asignaturas flojas, que dictaminaron que lo eran por mi falta de habilidad. Me gusta pensar que he sido una especie de piloto de pruebas de la vida académica.

Cuando aprendí a leer, en casa, fue como descubrir el código para descifrar lo que decían los labios de las caras que me rodeaban. Más tarde supe que lo que siempre tenía mi hermana mayor entre manos, y con lo que podía estar quieta horas y horas, era un libro. Y así, amplié mi vocabulario a pasos agigantados, consumiendo su inagotable paciencia sin mandarme ni una sola vez a consultar el diccionario. La vida subtitulada.

Me echaron unas cuantas veces de clase durante el inicio de la etapa escolar con audífonos. Me echaban porque me pillaban copiando; era tan poco maliciosa que ni siquiera disimulaba demasiado. No preguntaron por qué necesitaba copiar. No he sido una persona modelo que obtenía resultados académicos brillantes. No tenía muchas opciones de conseguirlos si no sabía cómo se hacían las cosas. Sin embargo, era muy consciente de cómo la brecha de todo lo que no comprendía se iba agrandando más y más, y las materias duras caían con todo su peso sobre mi boletín de notas. Entonces, como una oyente de mentira, pensaba que era un problema por mi falta de capacidad intelectual. Con el tiempo se hizo necesario tomar clases particulares donde me contaban cara a cara, a través de mi bloqueo, todos los huecos que le faltaban a mi pirámide de conocimientos.

Y mientras pasaba todo eso, leía, leía y leía. Los libros eran mi ventanita al mundo, lo que para otros era la televisión (no había subtitulado entonces). Todas las visitas al otorrino terminaban con un libro nuevo en mis manos. Intentaba sin éxito leer en las comidas, hasta que me quitaban el libro, y en dos ocasiones en clase metí uno entre las páginas del libro de texto.

Al llegar al final de la etapa escolar, dados mis resultados mediocres, a mi madre le aconsejaron un recorrido académico alternativo que existía entonces, dando a entender que sería lo mejor para mis capacidades. Aquello me puso bastante furiosa y enfilé a lo más difícil de todo. Al Bachillerato. A la modalidad Ciencias de la Salud (“¿ya podrás?”). A la Universidad. A Bioquímica. A lo que me gustaba.

Lo que no cuentan de la superación es que no es ninguna escalada de éxitos. Se parece a correr una carrera de obstáculos donde tiras las vallas. Fueron mil horas de estudio y clases particulares para demostrar que no era menos que nadie. Pero qué se habían pensado. Copiando buenos apuntes (transcripciones de las clases). Intentando entenderlos por mí misma. Suspendiendo y aprobando. Pensándome como una oyente más, con ciertas dificultades. Y preguntándome muchas veces si merecía la pena.

Nada de esto ha puesto a más personas sordas a investigar o a dar clases. Y aunque no puedo negar la satisfacción personal, es un ochomil bastante solitario mientras explico a los alumnos en la Universidad que aunque parezca que les entiendo perfectamente, la lectura labial en mi caso es fundamental. Que cuando se dan la vuelta y hablan, solo oigo (a veces) voces, pero no entiendo. Que no es lo mismo oír que entender. Que leer los labios es un Scrabble mental a toda velocidad de rellenar huecos por contexto, memoria auditiva e información visual. Que no griten, ni hablen despacio ni deprisa. Que no todas las personas sordas son como yo. Y que no existen las personas sordomudas.

Me llamo Cristina y soy sorda. A pecho descubierto y celebrando la diferencia. Veinte años para llegar a una frase tan sencilla (ahora tengo 35). Hasta entonces me definía con un “no oigo bien” (sic) o retrasaba el momento de la “confesión” (a veces llegaba hasta malentendidos absurdos y cómicos, arriesgándome a miradas raras), primero por percibirlo como defecto, y después por colocar mi intimidad lejos de miradas curiosas.

Fue así hasta que decidí aprender Lengua de Signos. Aprendí muy rápido y disfruté de conocer y conversar con personas que eran como yo, y a la vez, muy diferentes. Aprendí a sentirme orgullosa de la identidad que compartimos. Me hicieron (casi obligaron a) utilizar una emisora FM que me permitía escuchar las clases durante los dos últimos años de Bioquímica, lo que me obligaba a levantarme del asiento para darle al profesor la petaca transmisora y decir a una persona desconocida: me llamo Cristina y soy sorda. Todavía me acuerdo de mi resistencia inicial a hacerme visible así. Y después me di cuenta de lo difícil que había sido hasta entonces.

Soy sorda. No me veía investigando, pues nos decían mucho que solo los mejores lo logran y creía que era un poco tarde para mí, que en dos años me había dado cuenta de lo mucho que había perdido y de lo cansado que es. Pero probé. Y probando, me doctoré en un laboratorio, que, como todos, tiene la mayoría de las alarmas acústicas. Controlando visualmente los tiempos de experimentos, pues también los temporizadores suelen ser acústicos. Rompí un aparato porque las instrucciones especificaban darle vueltas hasta oír el clic. No lo oí.

Samuel Beckett dijo: “Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better”. (“Inténtalo. Fracasa. No importa. Inténtalo otra vez. Fracasa de nuevo. Fracasa mejor”). Creo que es la frase que mejor me describe. Me encanta el inglés, leo cada día y escribo habitualmente por mi trabajo, pero no puedo hacer listenings, lo que en las escuelas oficiales de idiomas nos impide a las personas sordas realizar exámenes oficiales.

Soy sorda. No hay aún tecnología en el mundo que pueda cambiar el hecho de que la persona sorda lo sigue siendo independientemente de si utiliza audífonos, implantes cocleares o nada en absoluto. No hay cura, nadie se convierte mágicamente en oyente, porque “ser oyente” siendo sordo es un trabajo arduo, un making-off que nadie cuenta y unos títulos de crédito que nadie lee.

No quiero desanimar con esta lectura a los padres y madres que afrontan la vivencia de la sordera con un lapidario “no hay cura”. En su lugar hay una oportunidad única de cambio social que nos compromete a todos, a las personas sordas, para que con activismo consigamos la accesibilidad plena y tengamos mayor representación, y a las personas oyentes para que cuenten con nosotros en la construcción de una sociedad donde la diversidad sea la norma.

Me llamo XXXX y soy sordx. Por favor, mírame cuando me hablas y repíteme el mensaje a mí y no a mi acompañante oyente, dirígete a mí y no al intérprete de Lengua de Signos, agita la mano o tócame un brazo si necesitas llamar mi atención, asegúrate de que te entiendo, utiliza papel y bolígrafo, transcribe tus vídeos y podcasts, exige que tu cadena de televisión regional incluya subtitulado, pide que los eventos y congresos sean accesibles, no importa si eres oyente.

Me llamo XXXX y soy sordx. Comunícate conmigo.

http://verne.elpais.com/verne/2016/06/07/articulo/1465307573_039543.html

FP Básica para alumnos con DF

Los mayores de 21 años con discapacidad se quedan fuera de la FP Básica

Las familias creen que la normativa “vulnera los derechos fundamentales” de estos alumnos.

Alejandro tiene 21 años y diversidad funcional. Hasta hace un mes estudiaba primer curso de un programa específico de FP Básica en el IES Universidad Laboral. Sin embargo, la normativa existente lo echará del sistema educativo y, sin no hay novedad de última hora, le impedirá matricularse en el segundo curso. Esto significa que se queda sin conseguir el certificado de profesionalidad reconocido en el ámbito europeo. Se esperaba la intervención de la Consejería de Educación con la publicación de instrucciones que permitiesen a Alejandro y a sus compañeros continuar con su formación. Sin embargo, el plazo de matriculación termina el lunes y no ha habido novedades. Las familias creen que se trata de una “vulneración de los derechos fundamentales” por razón de discapacidad.

“A mi hijo le están impidiendo que adquiera una formación para el empleo, me parece una vergüenza que no le dejen seguir estudiando”, critica Carmen Morales, madre de Alejandro y presidenta de la asociación nacional Solcom. “No han sacado ninguna instrucción que diga lo contrario y con la normativa del 9 de junio de 2015 en la mano se les echa a la calle”, agrega Morales. Esta madre habla de la incongruencia de la norma ya que “se refiere a unidades o centros de educación especial de los cuales no se obtienen certificados de profesionalidad”. Y otro agravante, señala, es que algunos alumnos que cursan esta FP Básica comenzaron con los programas de PCPI. “Cuando Alejandro y su grupo empiezan a estudiar, los menores de 22 podían entrar. Eso en 2008 y ahora sacan una orden el año pasado que cambia las condiciones con las que ellos accedieron al estudio y les perjudica, no se comprende”, añade la presidenta de Solcom. También apunta que “si la orden deja entrar a los alumnos hasta con 19 años y pueden repetir dos veces cada curso, podrían salir con 25 y, sin embargo, ponen el límite en los 21”.
Los cinco alumnos afectados han entregado su solicitud de matrícula pero “el centro ya nos ha transmitido que no hay novedad”, por lo que suponen que saldrán como no admitidos en la lista.

Una lucha continúa para los alumnos con diversidad funcional y sus familias!!

II CAMINO DE LA DIVERSIDAD

La FUNDACION INDAGA ha organizado para el día 23 de abril,el II CAMINO DE LA DIVERSIDAD que tiene como fin potenciar los valores de solidaridad, compañerismo, respeto y vida saludable por los que luchamos.

Se trata de completar una etapa del Camino de Santiago (de O Pino a Santiago de Compostela, unos 15 km) todos juntos compartiendo actividades y experiencias.

El objetivo principal de la marcha es llamar la atención a la conciencia ciudadana para respetar la diversidad de cada uno, sin exclusión y fomentar la integración y el desarrollo digno de las personas por muy diferentes que sean.

La Fundación Ingada fletará autobuses desde las principales ciudades de Galicia, entre ellas Ourense, para trasladar a todos aquellos que quieran sumarse a la iniciativa.

La inscripción para los mayores de 18 de años será de 15 euros y totalmente gratuita para los menores de edad. Las inscripciones y peticiones de información podrán llevarse a cabo en la dirección de correo ingadanatureclub@gmail.com o en la página web de la Fundación, www.fundacioningada.net.

El inicio de la ruta completa está previsto para las 10 de la mañana, a la que se sumará alrededor de las 16.30 un segundo grupo en el Monte do Gozo. Todos juntos, con posterioridad, marcharán hasta la Praza do Obradoiro, en donde los más pequeños subirán al balcón de la Alcaldía de Santiago para leer un manifiesto. La jornada se completará con un espectáculo de música y magia.

El Camino de la Diversidad surge de la necesidad de hacer una llamada de atención a la sociedad sobre la riqueza de integrar a todas las personas, independientemente de las diferencias fisicas o psíquicas que existan. Somos conscientes de que muchas personas con alguna dificultad son apartadas, excluidas o minusvaloradas, y esta situación nos parece muy injusta, pues todos tenemos cualidades que aportan valor social y humano.

Por esta razón convocamos a todas las personas que compartan nuestra forma de entender la diversidad, a todas las agrupaciones que tengan algún punto en común con nosotros, como es TADEGa.

La Fundación Ingada aglutina a las personas que sufren TDAH y trastornos asociados y es plenamente consciente de que algo hay que hacer porque nuestros beneficiarios son sufridores de la situación anterior. En esta línea Ingada ha constituido grupos juveniles a los que intentamos darles cierta autonomía, siempre con el control y supervisión del equipo directivo, y por este motivo hemos creado el Club de la Naturaleza que organiza y programa actividades saludables y enriquecedoras como el II Camino de la Diversidad.

Os agradecemos vuestra colaboración en la difusión del evento, y os animamos a acompañarnos ese día, caminando todos juntos en sintonía con los valores que juntos defendemos.

Fundación INDAGA: https://www.facebook.com/fundacioningada/?fref=nf

INFORMACION PARA EL PEREGRINO:

informacion generica camino

Terapias con PERROS

Estas últimas semanas y cada vez más, estamos viendo como en hospitales, colegios, asociaciones de personas con diversidad funcional, centros de día, etc…utilizan terapias con perros.

La Fundación María José Jove y el Centro Canino de Montegatto implementan un innovador taller para niñ@s de 5 a 10 años con algún tipo de diversidad funcional y/o necesidades educativas especiales, donde la figura del PERRO se utiliza como herramienta para promover un ocio saludable y su calidad de vida.

OBJETIVO DEL PROGRAMA:

  • Facilitar a los niñ@s experiencias psicomotrices, de ocio, afectivas, y relacionales a través del perro.
  • Promover situaciones educativas mediante el adiestramiento y juego con el perro y utilizarlo para potenciar el desarrollo intelectual y social de los niñ@s.
  • Desarrollar actitudes de tolerancia y respeto a través del juego con el perro.
  • Contribuir al fomento de las habilidades psicosociales, habilidades de comunicación verbal, habilidades de comunicación no verbal y expresión de sentimientos.

En el siguiente enlace, tenéis más información sobre esta iniciativa:

http://www.fundacionmariajosejove.org/proyecto/ocucando-la-tarde-ocio-saludable-con-perros/

Otra gran noticia y que también veíamos en prensa, es la entrada de perros en el HOSPITAL MATERNO INFANTIL de A CORUÑA.

Esta nueva terapia se aplicará a aquellos niños de 2 a 6 años cuyos padres estén interesados en participar en el proyecto.

http://www.laopinioncoruna.es/sociedad/2016/02/24/materno-pionero-aplicar-terapia-animales/1044763.html

Aunque estas no son las únicas experiencias en Galicia: en Redondela y Ponteareas ya se está trabajando con una pareja de perros labradores en centros especializados y gabinetes de logopedia. «A las sesiones con los perros acuden unos 60 niños»

El trabajo con los labradores se hace de modo individual. Cada paciente es un mundo, tiene sus propios problemas y merece distintas soluciones. En la terapia se realizan sesiones entre 30 y 45 minutos. Jugando con los animales a los niños se les hace más fácil y divertida la comunicación. Lo que normalmente no se atreven a decir delante de las personas se lo dicen al animal, que se convierte en su compañero y amigo.

La terapia con niños autistas, con síndromes de Asperger, de Down y otras problemáticas relacionadas con el desarrollo del lenguaje no se realiza solo con perros labradores. También resultan muy eficaces los golden retriever y los pastores alemanes, aunque el entrenador Luis Montero prefiere los labradores.

http://www.lavozdegalicia.es/noticia/vigo/redondela/2015/10/11/60-ninos-autismo-dislexia-mejoran-gracias-perros-labradores-redondela-ponteareas/0003_201510V11C8992.htm