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CARTA de un profesor a sus alumnos.

Una carta que los alumnos de 6º curso del colegio San Gabriel, de Alcalá de Henares, encontraron en su buzón el pasado 29 de marzo, a la vuelta de vacaciones de Semana Santa.

La remitía su profesor, Iván de la Cruz García, un joven madrileño de 36 años.

El efecto buscado era motivar a los chavales. Hacer que se sintiesen especiales. Y lo hizo a través de un medio con el que nuestros jóvenes hoy no están familiarizados.

Iván redactó un texto común para todos. Luego lo iba personalizando, añadiendo algunos pequeños guiños a quienes consideraba que lo necesitaban. Aunque envió las cartas por correo postal uno de los padres sacó una foto del texto, y este se ha compartido miles de veces en LinkedIn y en Facebook.

¿POR QUÉ ha triunfado esta carta?

Pues porque si la leemos incluye BASTANTES ELEMENTOS DE SEDUCCIÓN. Hablamos no hace mucho en este blog de la importancia de la SEDUCCIÓN en la EDUCACIÓN.

Quienquiera que esté a cargo de niños ha de ser un SEDUCTOR.

■ Para empezar es una carta para niños de 11 / 12 años. Que probablemente ES LA PRIMERA CARTA QUE RECIBEN EN SU VIDA. Están acostumbrados, ya a esa edad, a utilizar el WhatsApp, estar probablemente en Twitter,…

■ Es una carta con un ARGUMENTO RAZONADO, con una estructura.

■ Es una carta que les llega además en vacaciones, cuando todavía no se reanudado el curso y ellos están relajados. Y no es una carta para castigar ni para reñir, sino PARA ANIMAR. Cambia completamente el lenguaje que un niño suele recibir de un profesor.

■ Es una carta CON MUCHAS EXCLAMACIONES, en varios lugares:
¡Te lo has ganado!
Quizás te sorprenda que te escriba una carta, pero… ¡me apetecía!
¡Seguro que te ayuda a seguir con fuerza!

■ Es un impulso que nace del profesor, no es un acto administrativo, y eso lo deja bien claro al decir con énfasis: Quizás te sorprenda que te escriba una carta, pero… ¡me apetecía!

■ Y luego la apelación al criterio del alumno, no a unas normas que vienen de arriba. Dice:
… demuéstrate que puedes hacerlo mucho mejor,…
Demuéstratelo a ti. No me lo demuestres a mí
…, supérate a ti mismo. No te conformes con…
No deje que la pereza sea más fuerte que tú.
La referencia siempre es al propio alumno.

■ Pero tampoco le deja solo ante el peligro de esta reanudación del curso, que ya viene con los exámenes finales, etc. Le dice: En esto no estás solo; cuentas con tus compañeros de clase y conmigo, ¡claro! Todos juntos formamos un buen equipo.

■ El aprendizaje se muestra aquí como algo apasionante, cuando dice:
… todavía nos quedan muchas aventuras por vivir juntos.
Con ese factor de seducción impresionante, sobre todo para un niño, que tiene la palabra “AVENTURA”: vienes aquí a vivir una aventura.

■ Y finalmente le dice, con lenguaje coloquial, en el lenguaje de los propios chavales: Un abrazo de tu profe que te aprecia mucho.
Con ese apócope que es muy familiar y muy coloquial.

En definitiva hay muchos elementos de seducción en esta carta que justifican que haya triunfado.

¡VIVA las BUENAS IDEAS!

¡Felicidades PROFE!

¿Por qué esta CARTA se ha hecho VIRAL?

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10 trucos para enamorar a tus alumnos

Conseguir conectar con los alumnos, que se alegren de vernos, que esperen con ilusión la clase que les vamos a impartir, que sean capaces de ver en nosotros a un modelo, a alguien cercano!!

1. Entra sonriendo. El lenguaje no verbal, a la hora de comunicarse, es muy importante y la SONRISA es contagiosa (siempre habrá algún alumno que te la devolverá. Con este alumno, habrás conseguido conectar muy probablemente hasta el final de la clase).

2. Cuenta una anécdota. No hay mejor forma de conectar con un alumno que contando una anécdota. Una anécdota que puede ser nuestra o de otra persona. Las anécdotas, como las historias, tienen un enorme poder de seducción para los alumnos. Debemos ser capaces de poder usar estas anécdotas de una forma inteligente, ir dosificándolas a lo largo de una clase. Son una excelente forma de captar la atención, de disminuir conductas disruptivas, de encandilar a tus alumnos. Se puede y se debe enseñar contando historias, contando anécdotas. Y tan importante es contarlas como que nuestros alumnos también puedan hacerlo.

3. Finaliza la clase con un vídeo. Este truco no falla nunca. Aquellos que contamos en clases con equipos de audio y pantallas digitales o proyectores, conexión a internet, debemos aprovecharnos al máximo de estos recursos. Poniendo un vídeo al final de la sesión es una excelente forma de decirles a tus alumnos que han hecho un buen trabajo durante la sesión, que estás satisfecho y agradecido por ello, y que quieres recompensar este esfuerzo con un tipo de material que permite la distensión y la relajación. Es un momento para disfrutar con ellos. Que sean vídeos que no superen los cinco minutos y que, en la medida de lo posible, guarden relación con el currículo de la Unidad Didáctica que estés impartiendo.

4. Aprende de tus alumnos. No hay mejor manera de enamorar que hacerles ver a tus alumnos que ese día ellos te han enseñado algo. Se trata de un truco muy sencillo, ya que puedes aprovechar las asignaturas que hayan tenido ese mismo día.

Hazte el curioso, y deja que ellos te enseñen algo que saben, algo que para ellos tiene cierto valor y escúchales con atención, de forma activa, asintiendo con la cabeza. Hazles sentir importantes, hazles sentir que ellos también tienen algo que decirte.

5. Da o presta algo que sea tuyo. En el maletín de un docente hay algunas cosas que nunca pueden faltar. Los pañuelos de papel son una de esas cosas. A los alumnos les encanta que les demos o prestemos algo. La acción de coger el maletín y sacar algo de dentro y dárselo al alumno es visto por muchos de ellos como algo muy a valorar. He hablado de pañuelos de papel, pero también puede ser material escolar. En este caso hazles ver que se lo prestas indicándoles que para ti es algo importante, que deben responsabilizarse de este material prestado. En ese momento estarás creando un vínculo entre tú y el alumno, y podrás aprovechar para hablar con él cuando te lo devuelva.

6. Di o haz algo inusual. De lo que se trata es de llevar a cabo algunas actuaciones que se salen de lo normal en una clase lectiva. Puede ser un gesto, un movimiento, cantar una canción, recitar un poema, cambiar el tono de voz, andar de puntillas hacia un alumno que está medio dormido…. Estas extravagancias tienen un poder tremendamente efectivo, porque descolocan al alumno y al mismo tiempo consigues arrancarle una sonrisa de complicidad.

Haz de la sorpresa una de tus mejores armas para enamorar a tus alumnos!!

7. Intercambia los papeles. Muchos de vosotros sabéis el poder de atracción que tiene la silla del profesor en el aula. Cuántas veces habremos entrado en el aula y nos habremos encontrado con que hay un alumno sentado en la silla del profesor. Pues bien, a lo largo de la sesión lectiva puede ser un excelente recurso para enamorar a tus alumnos el intercambiarse los papeles. Por ejemplo, cuando estamos repasando algunos conceptos de una Unidad Didáctica.

Lo cierto es que se produce una situación que a los alumnos siempre les choca y os aseguro que, bien gestionada, hace que se produzca un momento de distensión en el aula.

8. Convierte a un alumno en protagonista. No hay nada que nos guste más que sentirnos especiales. Pensad si no en vuestros aniversarios. Creo que no existe mejor manera de conectar con las personas que haciéndoles ver lo importantes que son para ti. Pues bien, os recomiendo que proyectéis esta idea en vuestros alumnos, que hagáis sentirlos especiales, que potenciéis sus cualidades y sus virtudes. Si así lo hacéis, lograréis establecer un vínculo que os beneficiará enormemente, porque la respuesta que tendrá ese alumno será de gratitud. Y la gratitud es una muy buena compañera para enseñar y para aprender.

9. Crea expectativas. Tenemos que ser capaces de vender nuestro producto. Y hacerlo de la mejor manera posible. En el mundo del marketing el mejor producto es aquel que mejor se vende, independientemente de si es mejor o peor. Así que nosotros debemos vender aquello que enseñamos mediante la creación de expectativas. La creación de expectativas son muy útiles al inicio de una sesión lectiva. Una vez entréis en el aula, lo primero que debéis hacer es dar a conocer vuestro producto, lo que enseñaréis. Y hacerles ver que será algo único, especial, diferente, maravilloso, increíble. Estas expectativas serán recogidas por vuestros alumnos y os aseguro que la predisposición para su aprendizaje será mucho mayor.

10. Bromea. Se puede y se debe aprender bromeando. Porque cuando bromeamos estamos enseñando a nuestros alumnos que nos podemos reír con la gente y no de la gente. Una broma dicha a tiempo es un arma tremendamente poderosa para establecer un vínculo emocional con tus alumnos. Favorece el lenguaje figurado, rebaja la tensión, crea distensión, sirve para establecer transiciones entre las diversas actuaciones en el aula.