Archivo | julio 2016

Cerramos el curso 2015-2016

ANUARIO: con un resumen de las actividades realizadas en las distintas aulas, fiestas, conmemoraciones, convivencias, etc.

anuario_cole_2015_16_web

http://aspronaga.net/phocadownload/anuario_cole_2015_16_web.pdf

FIESTA FIN DE CURSO: con el baile y elección de la reina y el rey de la fiesta.

http://aspronaga.net/es/galeria-de-fotos/category/47-fin-de-curso-cee-ntra-sra-de-lourdes-22-06-2016.html

ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES ( cortometraje):

CARTA de un profesor a sus alumnos.

Una carta que los alumnos de 6º curso del colegio San Gabriel, de Alcalá de Henares, encontraron en su buzón el pasado 29 de marzo, a la vuelta de vacaciones de Semana Santa.

La remitía su profesor, Iván de la Cruz García, un joven madrileño de 36 años.

El efecto buscado era motivar a los chavales. Hacer que se sintiesen especiales. Y lo hizo a través de un medio con el que nuestros jóvenes hoy no están familiarizados.

Iván redactó un texto común para todos. Luego lo iba personalizando, añadiendo algunos pequeños guiños a quienes consideraba que lo necesitaban. Aunque envió las cartas por correo postal uno de los padres sacó una foto del texto, y este se ha compartido miles de veces en LinkedIn y en Facebook.

¿POR QUÉ ha triunfado esta carta?

Pues porque si la leemos incluye BASTANTES ELEMENTOS DE SEDUCCIÓN. Hablamos no hace mucho en este blog de la importancia de la SEDUCCIÓN en la EDUCACIÓN.

Quienquiera que esté a cargo de niños ha de ser un SEDUCTOR.

■ Para empezar es una carta para niños de 11 / 12 años. Que probablemente ES LA PRIMERA CARTA QUE RECIBEN EN SU VIDA. Están acostumbrados, ya a esa edad, a utilizar el WhatsApp, estar probablemente en Twitter,…

■ Es una carta con un ARGUMENTO RAZONADO, con una estructura.

■ Es una carta que les llega además en vacaciones, cuando todavía no se reanudado el curso y ellos están relajados. Y no es una carta para castigar ni para reñir, sino PARA ANIMAR. Cambia completamente el lenguaje que un niño suele recibir de un profesor.

■ Es una carta CON MUCHAS EXCLAMACIONES, en varios lugares:
¡Te lo has ganado!
Quizás te sorprenda que te escriba una carta, pero… ¡me apetecía!
¡Seguro que te ayuda a seguir con fuerza!

■ Es un impulso que nace del profesor, no es un acto administrativo, y eso lo deja bien claro al decir con énfasis: Quizás te sorprenda que te escriba una carta, pero… ¡me apetecía!

■ Y luego la apelación al criterio del alumno, no a unas normas que vienen de arriba. Dice:
… demuéstrate que puedes hacerlo mucho mejor,…
Demuéstratelo a ti. No me lo demuestres a mí
…, supérate a ti mismo. No te conformes con…
No deje que la pereza sea más fuerte que tú.
La referencia siempre es al propio alumno.

■ Pero tampoco le deja solo ante el peligro de esta reanudación del curso, que ya viene con los exámenes finales, etc. Le dice: En esto no estás solo; cuentas con tus compañeros de clase y conmigo, ¡claro! Todos juntos formamos un buen equipo.

■ El aprendizaje se muestra aquí como algo apasionante, cuando dice:
… todavía nos quedan muchas aventuras por vivir juntos.
Con ese factor de seducción impresionante, sobre todo para un niño, que tiene la palabra “AVENTURA”: vienes aquí a vivir una aventura.

■ Y finalmente le dice, con lenguaje coloquial, en el lenguaje de los propios chavales: Un abrazo de tu profe que te aprecia mucho.
Con ese apócope que es muy familiar y muy coloquial.

En definitiva hay muchos elementos de seducción en esta carta que justifican que haya triunfado.

¡VIVA las BUENAS IDEAS!

¡Felicidades PROFE!

¿Por qué esta CARTA se ha hecho VIRAL?

“Vivan los profes”

“El activo más importante de la sociedad es el estado de ánimo de los maestros”

Carles Capdevila nos hizo reír y nos emocionó con su ponencia en la que habló de la importancia de hacer buen equipo, valorar, querer y confiar en los profesores, una actitud que le parece de sentido común. “Para mí, un padre o una madre que critica a su maestro es como el aficionado que silba a su propio portero”.

Carles quiso empezar su intervención realizando “una confesión en público. Pese a ser padre, quiero a los maestros” y de este modo comenzó a provocar carcajadas en el público. No se trata, nos aclara, de un amor altruista, sino “interesado. Desde que tuve a mi primera hija, descubrí que si iba a dejar a mi hija todo el día con una persona lo más lógico era confiar en esa persona y no criticarla delante de la puerta”, algo que, nos recuerda con gesto extrañado, “mucha gente hace, ya sé que vosotros no”. Y ya más serio insiste en que “tenemos que entender que somos un equipo. Para mí, un padre o una madre que critica a su maestro es como el aficionado que silba a su propio portero. Mi misión de hoy es deciros que tenemos que querer a nuestros maestros y darles confianza”.

Carles nos ofreció “una exclusiva mundial”, pues conoce “el origen de la tensión” de la relación entre profes y padres. ¿Y cuál es?: “La escuela infantil, porque los padres de las escuelas infantiles somos los más patéticos, primerizos, nerviosos y tensos. La primera reunión en la escuela infantil con las sillitas pequeñas no va bien. Te da calambre y lo terminas asociando”, nos dice entre risas. Y nos cuenta una anécdota que demuestra que “la vida sexual de la pareja queda destrozada, como sabéis los que estáis aquí un sábado por la mañana, porque si no no estaríais”: de madrugada tu pareja te pide que mires en la mochila de tu hija a ver si hay notitas de las maestras de la escuela. Y encuentra una que dice: “Mañana empieza la primavera, tenéis que llevar una plantita”. Carles confiesa que “ya vas tenso porque vas al cole sin la plantita”. Carles dice que la relación ya empieza mal “porque no nos miramos a los ojos. Un día la maestra del jardín de infancia le dijo a mi hija de 9 meses mirándole a los ojos cuando me la entregaba: Recuérdale a papá que hace días que se han acabado las toallitas. Yo llegué a casa emocionado, pensando que mi hija hablaba porque ya le daban los recados a ella. Hasta que entendí que hablamos por bebé interpuesto”. Por eso, Carles no se quiso quedar atrás: “Al día siguiente, mientras dejaba a mi hija, la miré a ella a los ojos y le dije: “Dile a la maestra que papá ya ha llevado las toallitas y que por un día no hacía falta la bronquita de ayer”. En un tono más serio, Carles nos recuerda que “tenemos que mirarnos a los ojos, podemos hablarnos, somos adultos con un proyecto común que es esta niña que nos estamos pasando”. Y esto no es solo responsabilidad de los maestros, nos recuerda con otra anécdota: “Yo he encontrado alguna madre que deja a su hijo por la mañana y no se van de la clase hasta que el niño llora. El niño está distraído y van diciendo: Mamá se vaaa, ya no me verás en todo el día… Esto no funciona así, la entrega de un niño debe ser a traición, que le dices: “Mira, mira, mira” y te vas”.

Otro de los puntos que quiso destacar Carles sobre la relación entre profes y padres es “que no ayuda el relato que hacemos. Una de las cosas que más me gusta de Gestionando Hijos es que compartamos lo divertido que ecarless educar”, mientras que, en general “el relato de la educación es un relato negativo. La palabra más asociada a escolar es fracaso. Hablamos de los problemas de la educación, cuando la educación no es un problema, es la solución”. El relato que hacemos de la profesión de maestro tampoco es muy positivo, abunda Carles, contando que “si un extraterrestre pone en Google maestro, saldrán cuatro temas: la huelga de los maestros, las vacaciones de los maestros, la depresión de los maestros y el estrés de los maestros. Y el extraterrestre dirá que los maestros son muy raros, porque si hacen todo el día huelga y vacaciones ¿cómo se van a estresar y deprimir?”. Elementos para crear otro relato más positivo no faltan, nos recuerda Carles, porque “alrededor de los maestros estos años he encontrado ilusión, vocación, pasión, pero no hablamos de eso”.

Otro de los motivos del desencuentro entre padres y profes, según Carles, es que “confundimos educar con parir. Parir es el inicio, no es el final. Hay 200 manuales en el embarazo. Y hay manuales sobre cómo esperar. Pues esperando”, nos dice, recordando que “hay 100 manuales sobre el primer año, cuando es una época maravillosa porque es el único en el que dejas a un bebé en un sitio y te lo encuentras en el mismo sitio. Cuando hay que educarle, del año a los 16, hay menos manuales y los dejamos en el cole y además no colaboramos.  A veces los padres estamos tan agotados con el embarazo y con el parto y con el primer año que nos ponemos a descansar. Y nos echamos una siesta de quince años en los que queremos que nos lo lleven los maestros”, y después volvemos a los libros con “Socorro, mi hijo es adolescente”. Carles confiesa que encuentra a gente obsesionada con el parto, sobre el mes en el que va a nacer. “Pregúntate mejor qué harás el resto de tu vida, porque es para siempre. Si quieres hablar de fechas, pregúntate qué edad tendrás tú cuando tu hijo tenga 15 años y tengas que ir de madrugada a buscarlo a la discoteca”. Carles nos cuenta que tiene “un amigo de 65 años que ha sido padre ahora y el otro día le dije: “No es por nada, que sepas que a los 80 años tendrás que ir a las cuatro de la madrugada a un polígono a buscar a tu hijo. Que a lo mejor no tienes carnet de conducir, yo iría ahorrando para taxis”.

Tenemos que asumir que el día que nace empieza todo y que es para siempre, palabras maravillosas que suenan a condena.              

Otro de los motivos por los que escuela y familia a veces no se relacionan bien es porque solemos desprestigiar los temas de los niños y la educación. Cuando empezó a dirigir el periódico, le felicitaron y le dijeron que pensaban que “iba acarles 2016 vert ir fatal “porque como venías de hacer la cosita esa de los niños”. Si tú eres un periodista de economía, que por cierto has dicho mentiras mientras el mundo se hundía, eres alguien respetable, si eres periodista de temas de educación te dicen: “Pobrecito, todavía estás con la cosita de los niños”…” Esto le lleva a decir que “la gente confunde el tamaño de los niños con el tamaño de la responsabilidad que tenemos maestros, padres y profesores. Es importante que reivindiquemos que no hay nada más importante que ser maestro, por eso os pido hoy que por la mañana os levantéis y agradezcáis a los maestros el trabajo que hacen”.

Ahondando en cómo ven pedagogos el trabajo del maestro, Carles nos cuenta que le encanta una cita del pedagogo y maestro Jaume Cela que dice que “un maestro debe querer más a sus alumnos que a su asignatura”. Gregorio Luri, dice Carles Capdevilla, considera que “un maestro tiene la obligación de ser optimista”. “Un maestro tiene que confiar en los alumnos. Y por eso yo creo que el activo más importante de la sociedad es el estado de ánimo de los maestros”. Otra pedagoga, María Jesús Comellas, dice que “el maestro debe dejarse seducir por los alumnos. Tiene que entrar en el aula pensando que se encontrará con personas con las que aprenderá”. A Eva Bach le preguntó qué verbos conjuga un maestro y dijo “acompañar, orientar, extraer, fertilizar pero sobre todo amar”. Padres y madres tenemos que celebrar que estos maestros a los que criticamos en la puerta de la escuela es gente que quiere a sus alumnos. Y nos cuenta la historia de una amiga suya que cuando ve que un alumno viene de una familia en dificultad les busca trabajo o una beca comedor. “Un buen artesano duerme feliz. Y mi amiga duerme feliz entre otras cosas porque  está reventada trabajando 14 horas buscando trabajo”.

Volviendo a la idea del relato, Carles comenta que padres y profes “hacemos un relato tenso de nuestra relación. Y el relato es lo más importante”.  Y para mostrar su importancia nos cuenta que puede hacer dos relatos sobre su trabajo en el encuentro Gestionando Hijos: “Puedo decir: “Mira, fatal, porque llovía, he estado en esto de Gestionando Hijos con 1.000 padres con poco criterio y poco trabajo, perdiendo la mañana, me han hecho hablar de los maestros, y ahora tengo que coger el coche lloviendo para ir a Alicante…”. Yo puedo hacer un relato negativo y me lo creeré. Y en cambio yo tengo otra versión: “Ha ido fantástico, me siento el tío más privilegiado del mundo, hace un año me invitaron a Gestionando Hijos, el vídeo de la ponencia se ha hecho viral, me invitan a todas partes por culpa de Leo y de este vídeo. Me han invitado por tercera vez, me han pedido que hable de los maestros, lo he hecho, la gente me ha escuchado, incluso he hablado cinco minutos en serio, que es algo raro en mí, y además tengo la sensación de que he convencido a tres. Y además tengo la suerte de que esta tarde me esperan en Alicante y voy a conducir escuchando música y sin mis hijos, que es todavía más fantástico. Por tanto, decíos cosas bonitas por las mañanas. Decíos: “Soy maestro, qué profesión que tengo, tengo 27 niños esperándome y lo haré muy bien” o “Soy padre o madre, en un momento en el que hay oportunidades y existe Gestionando Hijos, nos ayudan expertos, tengo una buena escuela, con una buena maestra y ahora cuando le deje a mi hijo voy a sonreírle y le diré “Gracias, porque somos un equipo y porque necesitamos maestros y profesores motivados”. Y Carles acabó lanzando un “¡Vivan los profes!”

Carles Capdevila intervino en la cuarta edición Gestionando hijos el 7 de mayo de 2016 en Barcelona con el patrocinio de Fundación SM, Cruïlla, Xarxa Ford de Catalunya y Lidl. ¡Gracias por vuestra compañía!

http://www.gestionandohijos.com/ponencia-de-carles-capdevila-vivan-los-profes/

¿CÓMO TENER ÉXITO EN LA EDUCACIÓN EMOCIONAL DE TUS HIJOS?

Puedes enseñar a tus hijos a cruzar los semáforos en verde, a cuidar de sus mascotas, les puedes enseñar a leer y a multiplicar, e incluso reciclar la basura que se produce en casa. Ahora bien, ¿le enseñas también expresar sus sentimientos? ¿A que diga en voz alta aquello que siente antes de que se encierre en su habitación con un portazo?

La educación no se basa solo en llenar una mente vacía con conocimientos y datos que acumular. Educar es ofrecer también estrategias con las cuales valerse en este mundo complejo para aprender a ser feliz y, a la vez, hacer felices a otros. Es vital que valores la educación emocional de tus hijos como un propósito que atender cada día.

¿Cómo desarrollar la educación emocional en tus hijos?

Educar es también ofrecer amor, caricias, palabras y rutinas. La hora de alimentarse, las horas de dormir, esa sonrisa en la que los niños se ven reflejados y que intentan imitar. Esa voz que les da aliento y apoyo, que les ofrece seguridad en cada paso que emprenden, ese refuerzo que les anima a ser valientes después de cada caída… Todo ello también es educación emocional.

La verdadera aventura llega a partir de los 8 años. En esta edad, los niños empiezan ya a hacerse unos esquemas de lo que es el mundo y de lo que son ellos. Disponen ya un sentido de la justicia y tienen muy en cuenta lo que está bien y lo que está mal. A partir de esta edad, van a asentar su personalidad, sus intereses. Van a asomarse al mundo con una curiosidad más amplia, ahí donde nosotros somos la clave para ofrecerles apoyo, autonomía y ese cariño cotidiano.

Ten en cuenta pues qué dimensiones debes fomentar como parte de la educación emocional de tus hijos:

1. Autoconocimiento.
Los niños deben crecer siendo la mejor versión de ellos mismos. ¿Qué significa esto? Que deben ser conscientes de su potencial y de sus limitaciones. Enséñales el valor de hacer las cosas por sí mismos, de ser autónomos para que puedan ver, día a día, todo lo que son capaces de hacer, lo que se les da bien y lo que se les da mal.

Ten mucho cuidado con la sobreprotección o, de lo contrario, impedirás el que sean responsables de sí mismos el día de mañana o el que dispongan de una buena autoestima. Permíteles crecer apoyándolos en cada paso que den, sin olvidar tampoco que cada vez que se equivoquen en algo, no debes sancionarlos, sino enseñarles cómo pueden hacerlo mejor.

2. Dales responsabilidades.
Una persona responsable de sí misma tiene madurez emocional. Es alguien que no depende de los demás para hacer cosas y que, además, confía en sí mismo. A medida que se hagan mayores, ponles más responsabilidades. Deben aprender que la vida no son solo derechos y libertades, sino que todos hemos de ser responsables de nuestras cosas para ser autónomos.

3. Aprender a ser feliz pero también a aceptar la frustación.
Desde muy pequeños deben ser capaces de entender que no lo pueden tener todo. Cada vez que reciban una negativa por tu parte, no deben responder a la desesperada como si se terminara el mundo. Pongamos un ejemplo:

Tu hijo, con 8 años, te pide que le compres un móvil. Obviamente aún es demasiado joven para ello, así que debes argumentárselo y debe comprenderlo. Si coge una rabieta, si golpea los muebles y te grita, es un niño que no ha aprendido aún a aceptar la frustración, y ello, a largo plazo, le va a ocasionar una gran infelicidad. Gestiona adecuadamente estas situaciones, razona, pon límites, explica y haz que comprenda cada decisión.

4. La importancia del “bien común” y el “todos ganamos”.
La vida no es una isla en la que transitar en soledad. Todos nosotros vivimos en una sociedad con otras personas que forman parte de nuestra cotidianidad, establecemos vínculos y crecemos personal y emocionalmente unos con otros.

¿Qué significa esto?. Que, para tener éxito en la educación emocional de nuestros hijos, hemos de trabajar también estas dimensiones:

  • Fomentar la empatía, el que reconozcan las emociones en los demás, en sus abuelos, sus hermanos, sus amigos.
  • Entender que si yo hago algo malo, ello repercute también en los demás. Si yo me esfuerzo en ser respetuoso, en comprender y hacer felices a los demás, “todos ganamos”. Si yo regalo una sonrisa, lo más probable es que me respondan con lo mismo. Las emociones positivas son siempre las más poderosas.
  • También es importante conseguir que los niños aprendan a hacerse felices a sí mismos, es decir, deben valorar el disfrutar de sus aficiones, el emprender cosas nuevas que les aporten conocimiento y satisfacción y el saber también que quererse a uno mismo es un arma poderosa. Con una buena autoestima, con una buena aceptación física y emocional, también será capaz de amar mejor a los demás.

Con una correcta educación emocional estaremos enseñando a nuestros hijos a ser ciudadanos justos, a la vez que fomentamos su felicidad futura. 

http://consejosdelconejo.com/2016/07/03/exito-la-educacion-emocional-tus-hijos/

El Ministerio del Tiempo: una nueva forma de dar clase

Un ministerio secreto con un sinfín de puertas que conectan con épocas pasadas como escenario. Un grupo de funcionarios que día sí, día también, debe viajar en el tiempo a codearse con héroes como El Cid o Cristóbal Colón. Una misión: intentar que la historia de España nunca cambie. Es, en resumen, el argumento de El Ministerio del Tiempo, la serie creada por los hermanos Olivares que ha revolucionado la hasta ahora prácticamente inexistente ciencia ficción patria y que, además, ha comenzado ya a abrirse paso en el terreno de la educación.

Más allá de la obvia utilidad de una serie como esta a la hora de mostrarles a los estudiantes los pormenores de la historia de nuestro país, El Ministerio del Tiempo se ha destapado como un vehículo idóneo para guiar a alumnos de Primaria por todas sus asignaturas. Esto es lo que hace un proyecto de Pedro Camacho llamado MdT-Tiempo de Cambio.

Este jiennense que ejerce como maestro de sexto de Primaria en el C.E.I.P. Los Cuatro Caños de Vera, Almería, ha creado un sistema de enseñanza que utiliza el gancho de la propia serie. Adiós a las aburridas clases ante la pizarra y con un libro de texto delante. Al menos, durante el último trimestre de este curso, cuando Camacho ha llevado a sus clases esta nueva experiencia docente.

Para empezar, los estudiantes se dividen en patrullas de cuatro componentes (algo que ya supone una diferencia de peso respecto a las aulas abarrotadas de alumnos contemplando al profesor) que disponen de tres herramientas indispensables: un dosier de trabajo, un ordenador y el libro de texto en cuestión.

Tal y como explica Camacho a Yorokobu, «los estudiantes son aspirantes a convertirse en funcionarios del ministerio, y el colegio es la academia de formación que elegirá a los mejores». El docente es, además de maestro, enlace con la institución ministerial.

A partir de ahí, los alumnos reciben, a través del canal de YouTube del propio profesor, las distintas misiones que deberán cumplir y que les servirán para trabajar contenidos específicos de distintas asignaturas, algo que se les exigirá como requisito indispensable para llegar a ser funcionarios. «De este modo, yo explico muy poco y ellos investigan mucho», resume Camacho.

Camacho reconoce que este proyecto «surge como una explosión de frustración». De hecho, el profesor explica que tanto su mujer como él acostumbraban a solucionar el mundo educativo «como los españoles arreglamos la alineación de la selección; es decir, quejándonos mucho».

Sin embargo, cinco minutos antes de que arrancara la segunda temporada de la serie, el también escritor de obras de fantasía preguntó a su mujer: «¿Y si usáramos El Ministerio del Tiempo como hilo conductor de la clase?».

Camacho, que pretende hacer algo semejante el próximo curso utilizando como vehículo educativo sus propias novelas, explica que gamificar las asignaturas ha tenido resultado: «Trabajan mucho más, pero principalmente en el colegio, no en casa, pues no hay deberes entre semana», cuenta. Además, el profesor aclara que, con el proyecto integrado basado en El Ministerio del Tiempo, sus alumnos no se han sentido constantemente evaluados y, a la vez, «trabajan de modo significativo, eficaz y divertido».

‘Gamificando’ con otras series

Lejos del colegio en el que Camacho ha utilizado el planteamiento de El Ministerio del Tiempo como alternativa educativa, otro profesor hace lo propio con la creación más famosa de Javier y Pablo Olivares. Se trata de Natxo Maté, que ya había utilizado previamente otras series para gamificar la asignatura de ciencias sociales de segundo de la E.S.O. que imparte en un centro de Badalona.

Tal y como explica Maté, la serie española le ha permitido desarrollar en el aula los contenidos de la asignatura, que no son otros que los vinculados a la Historia Medieval en la península. «Sin embargo, nos quedamos cortos si hablamos sólo de los contenidos», aclara este licenciado en Historia. «La propuesta permite trabajar las habilidades, competencias y actitudes de los alumnos».

En su caso, a través de una web propia, Maté desarrolla unas claras normas para el juego: los alumnos empezaron siendo «becarios no contratados» y podían llegar a ostentar el cargo de ministro. ¿Cómo? Acumulando los puntos de experiencia que ganarían al superar las misiones que se les encomendaron a lo largo del segundo trimestre del curso que acaba de finalizar. «El alumno siente que forma parte de una historia que le es familiar, y cuanto más conocida le es la ambientación, más rápidamente aceptan la nueva situación en el aula», comenta el profesor, que ya antes había experimentado con otro fenómeno televisivo: Juego de tronos.

Si bien el mundo de los Targaryen y los Stark está repleto de personajes y sucesos poco históricos, como dragones, Maté explica que «es el mismo mundo que habitaba la gente del Medievo: ellos también creían en dragones, sabían que el cuerno de unicornio tenía la capacidad de sanar a las víctimas de envenenamiento y que había determinadas noches y días del año que eran mágicos».

Además, y tal y como señala Camacho, cualquier serie con calidad es digna de convertirse en el método alternativo de enseñanza utilizado en un aula. Juego de tronos y El Ministerio del Tiempo ya han complementado de forma lúdica los libros de texto en las aulas de estos profesores. Quizás, con suerte, la metodología se extienda por otros centros. Es «difícil por la falta de tiempo, pero no imposible», sentencia Maté.

‘El Ministerio del Tiempo’: una nueva forma de dar clase en Primaria

FP Básica para alumnos con DF

Los mayores de 21 años con discapacidad se quedan fuera de la FP Básica

Las familias creen que la normativa “vulnera los derechos fundamentales” de estos alumnos.

Alejandro tiene 21 años y diversidad funcional. Hasta hace un mes estudiaba primer curso de un programa específico de FP Básica en el IES Universidad Laboral. Sin embargo, la normativa existente lo echará del sistema educativo y, sin no hay novedad de última hora, le impedirá matricularse en el segundo curso. Esto significa que se queda sin conseguir el certificado de profesionalidad reconocido en el ámbito europeo. Se esperaba la intervención de la Consejería de Educación con la publicación de instrucciones que permitiesen a Alejandro y a sus compañeros continuar con su formación. Sin embargo, el plazo de matriculación termina el lunes y no ha habido novedades. Las familias creen que se trata de una “vulneración de los derechos fundamentales” por razón de discapacidad.

“A mi hijo le están impidiendo que adquiera una formación para el empleo, me parece una vergüenza que no le dejen seguir estudiando”, critica Carmen Morales, madre de Alejandro y presidenta de la asociación nacional Solcom. “No han sacado ninguna instrucción que diga lo contrario y con la normativa del 9 de junio de 2015 en la mano se les echa a la calle”, agrega Morales. Esta madre habla de la incongruencia de la norma ya que “se refiere a unidades o centros de educación especial de los cuales no se obtienen certificados de profesionalidad”. Y otro agravante, señala, es que algunos alumnos que cursan esta FP Básica comenzaron con los programas de PCPI. “Cuando Alejandro y su grupo empiezan a estudiar, los menores de 22 podían entrar. Eso en 2008 y ahora sacan una orden el año pasado que cambia las condiciones con las que ellos accedieron al estudio y les perjudica, no se comprende”, añade la presidenta de Solcom. También apunta que “si la orden deja entrar a los alumnos hasta con 19 años y pueden repetir dos veces cada curso, podrían salir con 25 y, sin embargo, ponen el límite en los 21”.
Los cinco alumnos afectados han entregado su solicitud de matrícula pero “el centro ya nos ha transmitido que no hay novedad”, por lo que suponen que saldrán como no admitidos en la lista.

Una lucha continúa para los alumnos con diversidad funcional y sus familias!!

PADRES Y COLE

La importancia de crear comunidad entre padres y centro escolar:

La responsabilidad por la educación de los niños empieza con sus padres, quienes actúan como modelos y profesores. Sin embargo, en el momento que el niño entra en la escuela, este proceso se convierte en una colaboración mutua entre el centro educativo y la familia.  De este modo, comenzará un intercambio permanente de pequeñas y grandes recompensas por el cual, tanto los padres como el centro escolar, pasarán a crear conjuntamente un “sistema educativo” para el alumno compartiendo el mismo objetivo: un desarrollo pleno y en armonía.

Hoy en día, cada una de las nuevas reformas educativas que se plantean reconocen la necesidad de que exista una colaboración estrecha entre padres y escuelas. Sin embargo, según el informe Comunicación entre la familia y el centro educativo desde la percepción de los padres y madres de los alumnos, realizado en 2010 por la Universidad de Murcia, “resulta sorprendente que buscando familias y escuela el mismo objetivo, exista una distancia, un recelo y un enfrentamiento tan consistente como se observa en algunos lugares”. Es por ello que este tipo de pensamiento puede acarrear problemas serios en la evolución escolar del alumno.

Beneficios de la participación de los padres en el ámbito escolar  

Afortunadamente, y equilibrando la balanza, cuando el centro escolar incorpora el mundo de los padres a sus proyectos, se nota un aumento notable en el rendimiento del alumno y también en su autoestimaNo se trata solamente de que los padres participen en la cultura de la escuela, sino que también aporten de forma activa sus propias ideas, conocimientos y vivencias. Esta es una manera saludable para que los padres dejen de verse a sí mismos como parte del problema y se conviertan en parte de la solución.

Acciones conjuntas entre los padres y la escuela

Cuando el vínculo entre padres y escuela vuelve proactivo, ellos se convierten en  agentes “co-educadores”.  De esta manera, cuando hace falta crear una comisión de trabajo, los recursos de los padres estarán al alcance de la escuela.  La participación de los padres puede ser muy variada. Por ejemplo, pueden organizar charlas que incorpora sus propias experiencias en las distintas profesiones y talleres que incorporan sus inquietudes o simplemente ofreciendo apoyo en tareas de lectura para estudiantes con dificultades idiomáticas. De esta forma, la escuela recibe una contribución muy positiva por parte de los padres que aportarán a los alumnos su visión y experiencia personal sobre lo que les espera una vez que hayan terminado la educación académica.

Dado que la educación es una tarea compartida, es de vital importancia que todos los integrantes en el proceso educativo creen, nutran y trabajen sus competencias comunicativas. A su vez, esto abrirá la puerta a un espacio para el intercambio de opiniones entre todos los integrantes en dicho proceso, lo que llevaría a un crecimiento en la confianza en sí mismo. Por tanto, es imprescindible que una buena comunicación, el “feedback” y la confianza mutua se conviertan en recursos que establezcan una especie de “ida y vuelta” entre padres y el centro escolar.

Es decir, cuando la comunicación va mejorando día  a día,  a su vez irá creciendo la confianza gradualmente; y todo ello,  repercutirá favorablemente en el entorno familiar. De esta manera, la identidad de la escuela, no solamente quedará reflejada en sus alumnos y sus docentes, sino también en los padres y la sensación de comunidad que se va creando terminará transcendiendo el ámbito escolar.

Autora: Gillian Bulbeck
Coach/Facilitadora

La importancia de crear comunidad entre padres y centro escolar.